A la sede del colegio Arboleda Campestre la construyen madres como Lorena Nieto
Diariamente Lorena maneja la excavadora,
máquina con la que adecua las vías, descapota y realiza todo lo relacionado con
la infraestructura del terreno en la sede Arboleda Campestre, aunque también ha
desempeñado estas labores en los colegios Darío Echandía y Normal
Superior.
“Me fascina mi labor, me puedo dar el
gusto de decir que yo trabajo en lo que me gusta, disfruto todo lo de mi
máquina; llegar, ver los cambios, ver que hago todo, porque por medio de la
maquinaria pesada nosotros podemos avanzar mucho en las obras; hacemos
adecuación de terreno, hacemos tubería, entonces es gratificante pasar por una
zona y decir yo estuve ahí arreglando”, expresó la mamita obrera con
entusiasmo.
La institución educativa José Joaquín
Flórez, sede Arboleda Campestre, es uno de los colegios que está en ejecución
de obra, cuyo proyecto es administrado por el Fondo para el Financiamiento de
la Infraestructura Educativa, FFIE, y que ha presentado demoras debido al
incumplimiento por parte de anteriores contratistas asignados por esta entidad.
Sin embargo, desde finales de febrero, y
luego de reiteradas labores de supervisión por parte de la Alcaldía de Ibagué,
se reanudó la construcción de cuatro bloques del plantel, mientras se toman
decisiones respecto a tres estructuras que presentan debilidad en los
concretos.
En ese sentido, mujeres como Lorena,
trabajan incansablemente por finalizar estos proyectos educativos: “Me
siento comprometida, porque yo soy madre y necesitamos colegios que tengan
buenas locaciones para que los niños puedan estudiar, estamos en esas”,
manifestó.
Y agregó: “Nosotros desempeñamos
una labor y en ningún momento queremos que haya demoras; de pronto hay retrasos
de tiempo, de adecuación de terreno, entonces hay que tener un poco de
paciencia y saber a fondo qué pasa, no juzgar por juzgar”, concluyó
Lorena.
