16 mayo 2022

A la sede del colegio Arboleda Campestre la construyen madres como Lorena Nieto


Cindy Lorena Nieto es ibaguereña, madre de dos niños de 9 y 6 años de edad, que además de sus labores de crianza se dedica a la construcción de las instituciones educativas en la Capital Musical, operando maquinaria pesada desde hace más de 12 años.

Diariamente Lorena maneja la excavadora, máquina con la que adecua las vías, descapota y realiza todo lo relacionado con la infraestructura del terreno en la sede Arboleda Campestre, aunque también ha desempeñado estas labores en los colegios Darío Echandía y Normal Superior. 

“Me fascina mi labor, me puedo dar el gusto de decir que yo trabajo en lo que me gusta, disfruto todo lo de mi máquina; llegar, ver los cambios, ver que hago todo, porque por medio de la maquinaria pesada nosotros podemos avanzar mucho en las obras; hacemos adecuación de terreno, hacemos tubería, entonces es gratificante pasar por una zona y decir yo estuve ahí arreglando”, expresó la mamita obrera con entusiasmo.

La institución educativa José Joaquín Flórez, sede Arboleda Campestre, es uno de los colegios que está en ejecución de obra, cuyo proyecto es administrado por el Fondo para el Financiamiento de la Infraestructura Educativa, FFIE, y que ha presentado demoras debido al incumplimiento por parte de anteriores contratistas asignados por esta entidad.

Sin embargo, desde finales de febrero, y luego de reiteradas labores de supervisión por parte de la Alcaldía de Ibagué, se reanudó la construcción de cuatro bloques del plantel, mientras se toman decisiones respecto a tres estructuras que presentan debilidad en los concretos.

En ese sentido, mujeres como Lorena, trabajan incansablemente por finalizar estos proyectos educativos: “Me siento comprometida, porque yo soy madre y necesitamos colegios que tengan buenas locaciones para que los niños puedan estudiar, estamos en esas”, manifestó.

Y agregó: “Nosotros desempeñamos una labor y en ningún momento queremos que haya demoras; de pronto hay retrasos de tiempo, de adecuación de terreno, entonces hay que tener un poco de paciencia y saber a fondo qué pasa, no juzgar por juzgar”, concluyó Lorena.